El formato de las presentaciones ha sufrido cambios a lo largo de los años, aunque los principios básicos han sido siempre los mismos: los países participantes presentan sus canciones, que son realizadas en vivo en un programa de televisión que es trasmitido a lo largo de la Unión Europea de Radiodifusión (UER) simultáneamente en todos los países. El país anfitrión es representado por un animador televisivo. Este programa es preparado por uno de los países participantes, y la transmisión es enviada desde el auditórium de la ciudad donde se realiza el evento. Durante este programa, después de que todas las canciones hayan sido interpretadas, los países proceden a votar las canciones de los demás países: no tienen permitido votarse a ellos mismos. Al final del programa, el ganador es declarado como la canción con más puntos. El ganador recibe, simplemente, el prestigio de haber ganado — aunque es considerado como un trofeo a ganar para cantautores y el país ganador es invitado a ser el anfitrión de la próxima competición al año siguiente.
El programa es siempre abierto por el ganador del año anterior quien suele representar la canción con la que ganó y posteriormente los presentadores dan la bienvenida a los telespectadores al espectáculo. Muchos de los países anfitriones dicen aprovechar la gran audiencia internacional que tienen estos programas para mostrar escenas de su nación como forma de promover el turismo. Entre las canciones y el anuncio de la votación se realiza un intervalo, que puede ser cualquier forma imaginable de entretenimiento. Los intervalos de entretenimiento han incluido actos como los de The Wombles (1974) y la primera presentación internacional de Riverdance (1994).
La música de cortina que se escucha antes y después de las transmisiones del Festival de la Canción de Eurovisión es preludio Te Deum de Marc-Antoine Charpentier.
La final del Festival de la Canción de Eurovisión es tradicionalmente llevada acabo un sábado primaveral por la noche, a las 19:00 (UTC). Por lo general es elegido un sábado de mayo, aunque hubo competiciones realizadas más tempranamente como marzo. Desde 2004, debido al creciente número de países que deciden participar, una ronda clasificatoria — conocida como la semifinal — se lleva a cabo un jueves antes de la final (en 2004, fue realizada el miércoles anterior a la final). Con la nueva crecida de países participantes, en 2008 se celebrarán dos semifinales en la misma semana.
El programa es siempre abierto por el ganador del año anterior quien suele representar la canción con la que ganó y posteriormente los presentadores dan la bienvenida a los telespectadores al espectáculo. Muchos de los países anfitriones dicen aprovechar la gran audiencia internacional que tienen estos programas para mostrar escenas de su nación como forma de promover el turismo. Entre las canciones y el anuncio de la votación se realiza un intervalo, que puede ser cualquier forma imaginable de entretenimiento. Los intervalos de entretenimiento han incluido actos como los de The Wombles (1974) y la primera presentación internacional de Riverdance (1994).
La música de cortina que se escucha antes y después de las transmisiones del Festival de la Canción de Eurovisión es preludio Te Deum de Marc-Antoine Charpentier.
La final del Festival de la Canción de Eurovisión es tradicionalmente llevada acabo un sábado primaveral por la noche, a las 19:00 (UTC). Por lo general es elegido un sábado de mayo, aunque hubo competiciones realizadas más tempranamente como marzo. Desde 2004, debido al creciente número de países que deciden participar, una ronda clasificatoria — conocida como la semifinal — se lleva a cabo un jueves antes de la final (en 2004, fue realizada el miércoles anterior a la final). Con la nueva crecida de países participantes, en 2008 se celebrarán dos semifinales en la misma semana.
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